Ventajas del teletrabajo en tiempos de coronavirus

Ventajas del teletrabajo en tiempos de coronavirus

Desde que se decretó el Estado de Alarma el pasado 14 de marzo, a consecuencia de la crisis sanitaria del Covid-19, muchasempresas implementaron el teletrabajo como medida para prevenir la propagación del coronavirus.

Sin duda, nuestro país ha tenido que adaptarse con urgencia a trabajar en remoto, ya que no estábamos muy acostumbrados. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en condiciones normales sólo un  7% de los empleados recurría al trabajo a distancia. Por lo tanto, llevarlo a cabo ha supuesto un reto para gran parte de nuestro tejido empresarial.

Ahora bien, una vez puesto en práctica, tanto empresarios como trabajadores se han dado cuenta que tiene asociadas una serie de ventajas muy importantes para ambas partes. ¿Las conoces?:

Beneficios del trabajo en remoto para los trabajadores 

A grandes rasgos los puntos fuertes de trabajar desde casa, para los empleados se pueden resumir en:

  • Aumenta el rendimiento de los trabajadores. El teletrabajo permite una mejor gestión del tiempo, al no tener que depender de factores externos como los atascos de tráfico para ir y volver de la oficina, o los horarios del transporte público. Esta gestión del tiempo puede tener consecuencias muy positivas en la productividad de los trabajadores, pudiendo aprovechar las primeras horas del día para sacar más cantidad de trabajo. De hecho, según un estudio publicado por la Universidad de Stanford, los teletrabajadores son un 13% más productivos.
  • Menor estrés. El hecho de trabajar en casa, en un entorno de seguridad y bienestar emocional, puede hacer que trabajemos con más tranquilidad. Esto no quiere decir que la presión desaparezca, ya que tenemos que seguir cumpliendo con los timings y las órdenes de nuestros responsables. Pero de esta manera, el trabajo se ejerce de una forma más relajada, al tener más control sobre el entorno, los horarios o la posibilidad de evitar conflictos con otros compañeros de la oficina.
  • Mayor flexibilidad de horarios. Este modelo permite gestionar mejor los tiempos de trabajo y de descanso en función de las propias necesidades personales. Por otra parte, también aporta un mayor nivel de respuesta para atender posibles imprevistos de última hora en la agenda.
  • Facilita la conciliación de la vida personal y laboral. Esta fórmula es eficaz para equilibrar con éxito ambas vertientes. Continuaremos haciendo nuestro trabajo, pero en cierto modo también nos permite dedicar más tiempo a los nuestros. Como hemos comentado antes, desaparecen los desplazamientos de casa a la oficina y viceversa y además, puedes interrumpir tu trabajo con mayor flexibilidad en caso de tener que llevar a nuestro hijo al médico, hacer una gestión en la escuela.
  • Reducción de gastos. Como se prescinde de las comidas fuera de casa y del coste del transporte urbano, esto se acaba convirtiendo en un ahorro extra para los trabajadores, cada mes. Además, al no tener que desplazarse a diario, también evitamos sufrir un accidente de tráfico.

Las empresas también salen ganando

Bien organizado y pautado, el teletrabajo también conlleva toda una serie de aspectos positivos para los negocios:

  • Mayor productividad a causa del trabajo por objetivos. A diferencia del trabajo presencial muy marcado por los horarios; el teletrabajo se basa más en los objetivos que deben cumplir los empleados durante la jornada. Esto junto con la autonomía que tienen los trabajadores a la hora de desarrollar su trabajo hace que la productividad fluya.
  • Reducción de costes. La empresa ahorra costes tan elevados como el de la oficina, suministros, mobiliario, instalaciones informáticas… Cada empleado utiliza sus propios equipos desde casa. Esto se traduce en un ahorro muy importante para cualquier negocio.
  • Adiós al absentismo laboral. Como se trabaja desde casa y se deben cumplir unos determinados objetivos, son los propios empleados los que se regulan su tiempo. Por lo tanto, es más complicado que estén pidiendo días libres o cambiando turnos, ellos se generan su propio horario de trabajo en base a sus necesidades o circunstancias.
  • Al día de las nuevas tecnologías de la información. Una empresa que pone en marcha el teletrabajo debe estar a la última en tecnología. Es decir, debe garantizar que estén conectados todos los empleados y la dirección entre sí, para ir evaluando los cambios y trabajando conjuntamente por el bien de la empresa. Por lo tanto, es imprescindible disponer de una buena conexión a Internet, ordenadores bien equipados, pudiendo ser portátil o una tableta. En cuanto al control horario, se puede hacer a través del correo electrónico o de apps concebidas para este fin. Por otra parte, en cuanto al seguimiento de las tareas de tu equipo, plataformas como Asana o Trello os serán de gran utilidad para supervisar como llevan el trabajo.
  • Más acceso a profesionales de alto nivel. Se puede acceder con más facilidad a profesionales que están en el extranjero o que por motivos laborales/personales no podrían aceptar trabajar diariamente en una oficina, pero si pedirles colaboración de trabajo a distancia. A través de una videollamada podemos acceder a cualquier experto aunque esté en la otra punta del mundo.

Mantener la seguridad de los dispositivos en los accesos a distancia

Uno de los hándicaps del teletrabajo es la ciberseguridad, es decir, evitar las brechas de seguridad informática. Las pequeñas y medianas empresas suelen ser las más vulnerables, convirtiéndose en el objetivo de un 43% de las intromisiones.

Perder de golpe toda la información de nuestro negocio o la capacidad de acceder; que controlen los correos corporativos, suplanten la identidad, hagan cargos fraudulentos en las cuentas de la empresa… Son algunos de los ciberataques más frecuentes y pueden tener unas consecuencias fatales para una pyme, tanto que en muchas ocasiones se ven obligadas a cerrar.

Con el fin de prevenir y estar protegidos ante estos incidentes que han crecido tanto, desde que teletrabajamos, os recomendamos:

  • Vigilar la actividad de vuestro ordenador. Si detectamos un tráfico de red desorbitado o un consumo de recursos extremadamente alto y que se mantiene en el tiempo, incluso cuando los equipos están apagados, hay que sospechar.
  • Instalar antivirus, cortafuegos y sistemas de detección de intrusiones.
  • Hacer una evaluación de los riesgos que más pueden afectar a su empresa.
  • Concienciar a los empleados para que hagan un uso seguro de sus herramientas, especialmente el correo.
  • Limitar los accesos a la información más sensible.
  • Establecer un protocolo de renovación de contraseñas que obligue además, a crear claves difíciles de descifrar.
  • Realizar copias de seguridad permanentes y en diversos soportes, por ejemplo en la nube y en discos duros externos a la red de nuestra pyme.
  • Actualizar todo el software de todos sus dispositivos para que estén protegidos ante nuevas amenazas.
  • En caso de haber sufrido un ataque, hay que denunciarlo a una comisaría de Policía o ante una autoridad judicial.

Aparte de estos consejos, también es importante que la empresa cuente con un seguro de ciberriesgos. Este tipo de pólizas asumen el coste que se pueda generar, por ejemplo, por la paralización o cese del negocio, pérdidas de clientes, recuperación de la reputación, consecuencias legales e indemnizaciones por la publicación de datos personales e información confidencial de terceros. Además, se cubrirían los gastos de honorarios de expertos en seguridad informática, legal o comunicación, entre otros si es necesario.

En definitiva, en JGL hemos implementado el teletrabajo con éxito. Continuamos ofreciendo todos nuestros servicios a través de los teléfonos de contacto habituales y de nuestros correos electrónicos. Nuestros corredores lo tienen muy claro, en los momentos más difíciles hay que estar más que nunca, junto a todos nuestros clientes.

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